CRONOLOGÍA DEL CEMENTERIO DE TORRERO

1789
A través de las llamadas Juntas de Sitiada se pone de manifiesto en Zaragoza la carencia de espacios y la administración de las inhumaciones.
1791, 29 de enero
Se inaugura oficialmente el cementerio de la “Cartuja Baja”, como nuevo emplazamiento. El encargado de llevar los trámites para decidir el proyecto fue el Marqués de Ayerbe.

1804, 28 de junio:
Se promulga una Circular a propuesta de Godoy que prohibía enterrar en las iglesias y obligaba construir cementerios fuera de las localidades.
1809
La Junta Suprema del Reino expide una circular obligando crear cementerios en todos los pueblos del Reino.
1808-1814
Guerra de la Independencia de España.
1814, 30 de junio
Aparece otra circular obligando a construir cementerios donde no los hubiese.

1820, 20 de junio
Se constituyen las Juntas de Sanidad con el fin de promover según ley la creación de cementerios. Estaban compuestas por el Alcalde Primero Constitucional, el párroco más antiguo, facultativos, regidores y algunos vecinos. Más que fruto para hacer cumplir la ley fueron efecto de una especie de temor colectivo hacia las epidemias que tan en tela de juicio suelen poner la salubridad de una localidad.
1821, 23 de febrero
Se proclama una Orden Real promulgando la creación de cementerios.
1822, 21 de enero
Nueva Orden Real ratificando la creación de cementerios.
1828, 22 de noviembre
Nueva Orden Real de la misma índole.
1832
Los arquitectos municipales del Ayuntamiento de Zaragoza, Fernando de Yarza y Joaquín Gironza, buscan oficialmente un nuevo emplazamiento con fines a construir un cementerio.
1833, 2 de junio
Aparece una Orden Real de nuevo para la creación de cementerios.
1834, 13 de febrero
Órdenes Reales con el mismo propósito.







 
1833
A comienzos del año empiezan las obras del cementerio de Torrero. La contrata la lleva Calixto Sangrós tras cedérsela Bernardo Nobella quien la adquirió por subasta el 30 de noviembre de 1832.
1834, 15 de junio
Se bendice el cementerio de Torrero. Oficia el Arzobispo Don Bernardo Francés Caballero.
1834, 5 de julio
Se inaugura oficialmente el cementerio de Torrero.
1834, julio
Se declara una epidemia de cólera en Zaragoza que se cobrará 1.298 fallecidos en unos pocos meses.

1840
Visible deterioro del cementerio. Yarza y Gironza son los encargados de verificar los daños.
1849
Se hace un llamamiento encabezado por los Lumineros de las parroquias para que el Ayuntamiento de Zaragoza vaya pensando en otro cementerio.
1852
Se busca un nuevo emplazamiento e incluso comienzan unas obras en el llamado camino de los Herederos (dentro de la zona de Miralbueno el viejo). Sin embargo nunca se llegará a concluir el nuevo cementerio.
1855
Se promulga una ley que pide que se entierren dignamente a las personas no católicas.




1875
Nueva remodelación del cementerio a cargo del arquitecto municipal Segundo Diaz.
1870/1880
Durante años se discute en todo el país la creación de los llamados cementerios “neutros” para personas no católicas o de religión no declarada. En la ampliación del cementerio de Torrero realizada por Ricardo Magdalena ya se contempla un espacio dedicado a este propósito.
1883
El arquitecto Ricardo Magdalena proyecta un nuevo cambio para hacer nichos y prepara una ampliación del actual cementerio de Torrero. Se trata de 76.000 m2. También comenzaron a crearse capillas para introducir en ellas los restos de los nichos de parroquias y otras corporaciones. Es por estas dos décadas de los años setenta y ochenta cuando aparecen los primeros panteones como tales. Los primeros fueron los de las familia Lahoz por un lado y de la familia Alicante por otro.

1911
Se lleva a cabo otra ampliación del cementerio de Torrero. El arquitecto encargado es Félix Navarro. Se añaden 29.400 m2.

1912
Se construye el mausoleo de Joaquín Costa (fallecido en 1911).
Se construye también este año la capilla situada en la entrada antigua del cementerio. Dicha capilla es obra de José Yarza Echenique.
1924
El arquitecto municipal Miguel Ángel Navarro crea unos bloques de nichos que flanquean el mausoleo de Costa bajo porches en sus dos extremos.

1934
Aparece una ley que “seculariza” oficialmente los cementerios.
1936/1939
Guerra Civil española. Se interrumpe la ampliación anterior.
1937
Se tiene constancia escrita de una nueva ampliación prevista del cementerio de Torrero.
El Ayuntamiento de Zaragoza concede un terreno para enterramientos alemanes (son ya dos zonas destinadas para alemanes si se cuenta el territorio dedicado para alemanes del Camerún).

1941
A comienzos de los cuarenta se termina una nueva ampliación a cargo de Regino Borobio. En 1941 se encarga la realización de la capilla-osario para los “Caídos en la Cruzada de liberación”, proyecto de José de Yarza García. Está situada de espaldas a los cementerios no católicos (musulmán, protestante y civil). La capilla está flanqueada por las paredes de nichos de los fallecidos en la contienda. La construcción del recinto conmemorativo se terminó en 1945.
1943
Tras petición del consulado de Alemania se construye el cementerio alemán. Se reestructuran los cementerios civil y evangélico quedándose definitivamente donde ahora se pueden apreciar.
1958
Se realiza la llamada “ampliación Costa”. Se trata de una hectárea de extensión con entrada por el mausoleo de Costa y salidas hacia la zona moderna. El director del proyecto fue el arquitecto Marcelo Carqué.



1970
A comienzos de esta década y finales de la anterior se realiza una nueva ampliación. Se trata de la zona sur del cementerio que recoge también la ampliación Costa. Esta ampliación es de más de 160.000 m2. El proyecto corre a cargo del arquitecto José Beltrán.
1974
El Ministerio de la Gobernación aplica un decreto de regulación de los enterramientos por el cual se obliga a disponer de crematorio en municipios de más de medio millón de habitantes. Además dispone este decreto de las reglas de uso para materiales de construcción de nichos y datos a tener en cuenta tales como la distancia entre nichos, etc.
1979
Se prepara una nueva ampliación que incluye el llamado “complejo funerario” actual. El proyecto es obra del arquitecto José Luis Saenz de Cenzano.



1984/1990
En este periodo se perfila la necesidad de una nueva ampliación con la autoría de la arquitecta Elvira Adiego Adiego.
1990
Entra en funcionamiento la nueva ampliación. Según su autora, Elvira Adiego, “se plantea como criterio fundamental motivar la cremación y rotación de uso del Cementerio antiguo para alargar su duración”.
2000
Aparece en Internet una web informativa general centrada sobre el cementerio de Torrero.


2002
El 1 de noviembre son inauguradas las nuevas dependencias de atención al público. Se encuentran en la entrada del cementerio antiguo.